martes, 23 de abril de 2013

97 y se me acabaron las ganas...

Sigo contando, ya hasta me pasé o no recuerdo en que número voy, más bien no quiero saber el número.
Temgo sueño, pero me da miedo dormir.
Pienso que se me va muy rápido la vida y que no me va a alcanzar para lograr mis objetivos.
No voy a correr, porque aparte de que me canso no puedo saborear la vida poco a poco.



Falleció la mamá de una conocida, de cáncer ya estaba muy avanzado cuando se lo detectaron, le di el pésame y sólo me contestó, que ya estaba aliviada pues estaba sufriendo mucho su mamá y que lo que esperaba es que ya estuviera descansando y que ella iba a seguir adelante, pues su mamá esperaba que fuera feliz. Me pareció una buena respuesta, ya que a pesar del dolor sigue adelante.



Ya mejor me voy a dormir, antes de que sea más tarde y permanezca la indecisión de dormir o seguir despierta, ¡oh!, qué contrariedad.

martes, 9 de abril de 2013

Ayer me quitaron un tornillo...

Ayer fue la tan esperada intervención quirúrgica, para el retiro de uno de los tornillos que me pusieron en el tobillo.
Más fue el tiempo de espera a que me llamaran y me prepararan que en lo que sacaron el mentado tornillo. Es el más grande que soportaba al hueso:



Me citaron a las 2 de la tarde, pero no contaba con que se atienden a 8 personas para cirugías en un turno, me lo retiraron hasta las 5 de la tarde, salimos de ahí después de las 6, porque eso si no te dan el alta si tu acompañante no te lleva un lunch, porque como te piden ayuno desde tempranito, en este caso ni hambre tenía con los nervios.
Me atraganté con un sandwich y un boing de manzana de medio litro que me fue a comprar mi mamá a la cafetería, porque yo lo que ya quería era irme, pero para colmo ni la incapacidad logré, porque me asignaron el turno matutino y el médico ya no estaba a esa hora.
Tendré que realizar mi peregrinaje para ir a solicitar la incapacidad, ya que no me puedo dar el lujo de perder el trabajo.
Lo malo es que la próxima cita para revisión será hasta el 25 de abril, se me hace eterno, mientras tanto me mandaron a hacer ejercicios con el pie para fortalecerlo.
No me dolió tanto como creía, sólo se siente el destornillamiento, aunque me pusieron anestesia local y me tallaron la herida como si lavaran su propia ropa, pero tenían que quitar la piel muerta.
Ahora a esperar la próxima cita y cumplir con los ejercicios recomendados, si no como dicen las abuelitas: "si no mueves ese pie se te va a secar", así me dijeron que les decían, valga la redundancia. Porque yo ni abuela tengo.
Voy a formar mi colección de tornillos para la cabeza, jijijijijijijijijiji, mejor no, ya toco madera, no quiero más tornillos de los que ya tengo.

lunes, 1 de abril de 2013

Bienvenido Abril.

Primer día de abril, y yo sigo esperando paciente volver a caminar.
En verdad si que se extraña poder hacer todas tus cosas, apoyar tus dos pies y que caminen paso a paso, por el momento sólo hay uno disponible para aguantar todo el peso corporal.
Pero ya falta menos, espero.
Por otro lado he salido algunas veces con mis muletas, cuesta bastante trabajo andar con ellas y aún más cuando no soy muy hábil que digamos. Y el otro punto son las banquetas de la ciudad, están rotas o en desnivel por las raíces de los árboles, sólo es cuando me doy cuenta de lo dificil que es andar en esta ciudad. Ya que antes lo ignoraba por completo, no veía el trabajo que les cuesta a las personas que traen silla de ruedas o muletas de por vida andar de un lado a otro. Aunque a veces ya se vuelve más costumbre o maña saber andar por todos lados, el chiste es ingeniárselas, aunque no debería de ser así. 
En un sueño la ciudad ideal tendría sus calles sin baches, las banquetas bien completas, no asaltarían a diestra y siniestra, uff, menos matarían.
Ya estoy escribiendo tonterías. Mejor seguiré esperando el día de la cirugía.

domingo, 17 de marzo de 2013

Apenas van...

Haciendo cuentas apenas van 18 días después de la operación de mi tobillo.
Sigo esperando que pasen los días, para que llegue la siguiente operación, que será el 8 de abril, en la que me retirarán 1 de los clavos para poder empezar con la rehabilitación, quiero que todo salga bien.
Me está costando trabajo hacer todas las cosas de la vida cotidiana, pero en verdad me sorprende cómo es el cuerpo humano, una máquina perfecta.
Sobre todo quiero que pase esto para regresar a trabajar, pues si que necesito dinero, con eso de las incapacidades si que se pierde mucho, desde el tiempo hasta el dinero, o tendré que buscar algo en qué entretenerme...

martes, 5 de marzo de 2013

Paciencia.

Es lo que necesito y mucha, para esperar la recuperación de mi tobillo, apenas me lavó mi mamá ayer, ya que el médico dió indicaciones de que pasaran 5 días para poder lavar la herida, se ve sana, son 9 puntos del lado izquiedo y 5 puntos del derecho, ¡ah jijos!, me dió risa cuando los vi, no sé si de nervios o de miedo, ahora hay que esperar que cicatricen, mi primer consulta será el 14 de marzo, ya me dan ganas de correr y eso que apenas van 6 días de la operación.
No me gusta estar tirada en la cama, te sientes peor, por eso cada vez que puedo me voy a dar mis vueltas con ayuda de las muletas, pero me canso mucho, tengo que cargar con todos estos kilos que me sobran.
Alrato hasta voy a ser una master en las muletas, ya nadamás que me digan que puedo apoyar el pie me daré por bien servida, al menos podré regresar a mis actividades, no totalmente, pero al menos ya no me costará tanto trabajo.
Bueno a seguir esperando.

jueves, 28 de febrero de 2013

Un segundo basta...

Si, para que te cambie la vida por completo.
El domingo me fui a patinar al estacionamiento de C.U. y en una de esas por no querer lastimarme la columna al caerme, que caigo encima de mi tobillo izquierdo, lo unico que alcancé a escuchar fueron dos crujidos, ya lo único que pensé "ya valió" estuve pensando que ojalá y hubiera sido sólo un esguince, pero al final una fractura doble de tobillo izquierdo.
Al principio fuimos a un médico de similares en donde se supone que hay laboratorio, supuse que podrían sacarme una radiografía y así saber luego luego qué hacer, pero para mi mala fortuna no había servicio, sólo en la mañana, pues de ahí mejor a la clínica que me corresponde, pero igual, ya eran casi las 8 de la noche, cambio de turno, ya no hay traumatología en ese horario, por lo tanto tienes que irte a la de Villacoapa, ni ideade cómo llegar,nos perdimos, estabamos nerviosos, llorosos, pues con un mucho dolor en el pie, esperanzada a que sólo fuer un esguince.
Llegamos al registro del hospital a las 9 de la noche, me llamaron un poco antes de las 10 para que pasara, me mandaron a rayos x, aún tardaron en volverme a pasar para decirme lo que tenía, hasta que me dijeron "firme aquí, es para cirugía", rompí en llanto, pues al ver las radiografías en la pantalla me entró la desesperación, yo que me ufanaba de tener huesos muy fuertes y mira nada más todo lo que tiene que pasar por unos huesos rotos.
Me lleva la rechingada,
Estuvimos esperando hasta que me pudieran ingresar a urgencias, hasta la media noche me fueron a botar a una silla de esas que muchos conocen en el seguro social, si es que alguna vez han estado en urgencias de cuatro asientos, ahí me dejaron, porque no hay camillas, están al doble de la capacidad, es en dónde empecé nuevamente a llorar, pues te preguntas ¿en qué país estamos viviendo?, te cobran de impuestos casi por respirar y ¿a dónde se va todo?, empiezas a maldecir a los méndigos gobernantes que tenemos, te empiezas a dar cuenta de lo miserable que puede ser el trato en un lugar, en donde debería de ser totalmente diferente, al menos humanitarios, bueno, tampoco voy a decir que todo el personal el malo, porque si existe gente a la que le importa su trabajo y hacerlo de la manera más humanitaria, sobre todo en un hospital, tampoco se trata de que te traten como a un bebé, pero al menos de una forma adecuada.
Áhí me quedé en la silla canalizada, con la pata rota hasta las 8 de la noche del lunes para que me subieran a una camilla y me dieran un lugar, en lo que esperaba la operación.
Pasan y pasan todos los turnos, enfermeras, doctores, pasantes, estudiantes, las horas pasan como si fueran siglos, haces amistad con algunos pacientes, platicas tus anécdotas, hasta que dan las 3 a.m. del miércoles 27 y te suben a quirófano, las enfermeras y los camilleros bromean acerca del cielo y el infierno, adormilado ni ganas tienes de mentarles la madre, puesto que para ellos ya es lo más normal, bromear con la vida y la muerte.
Jamás había estado en un quirófano, bueno miento, sólo cuando nací, ésta es la segunda vez, y quiero que sea la última. 
Me pusieron la famosa "raquea" pensé que me iba a doler en el momento, pero no, me duele hoy.
Es una sensación tan rara, que se te duerma medio cuerpo del ombligo hasta la punta de los pies, te pueden manipular como si lo que tocan es una extensión de ti, como si no existiera esa parte de tu cuerpo. Ponen música, hasta están cantando mientras hacen su trabajo, 
Entré a las 3 y sali a las 4, ves el reloj y sólo puedes pensar en el tiempo, en cuánto tiempo más necesitarás estar ahí, en cómo las manecillas se mueven demasiado lento, en que cierras los ojos y empiezas a tener pesadillas de miles de cosas que después ya no puedes recordar y que sólo duran unos cuantos minutos, ya que es dormitar solamente. Esperar que pase el tiempo.
Lo más complicado de todo es defecar y orinar, y más cuando te da diarrea, lo más penoso, ni siquiera hay algo con lo que te limpies, es en donde de nuevo te preguntas ¿en dónde está todo el dinero que te quitan de los impuestos? cuando los gobernantes dicen que se destinan miles y millones para los servicios de salud.
Sólo quería que terminara todo ese martirio.
Me sacaron al medio día al área de admisiones y altas, una sala con tres sillones y cortinas, casi casi una escena de película de miedo, te va a botar el camillero ahí mientras te van a buscar para poder darte de alta, lamentablemente no informan nada, mi mamá estuvo esperando desde las 9 de la mañana y ni siquiera le habían avisado que ya iba a salir, tuvo que regresar a casa por mi ropa, para poder salir, en ese lapso ya no pudo ir a solicitar mis medicamentos ni mi incapacidad y alta, salimos de ahí como a las 3:30 de la tarde del miércoles (ayer). Hoy tuvo que regresar por los trámites correspondientes.
A lo mejor suena demasiado simple, pero sólo cuando lo vives es cuando te das cuenta de las carencias que existen en tu país.
Realmente admiro a todas esas personas que tienen que utilizar una silla de ruedas en esta ciudad, subir y bajar las banquetas, ahora que tengo que utilizar una me doy cuenta también de lo complicado. Sé que nada es fácil, pero al menos ahora sé lo que es pasar por un lugar en donde eres como un fantasma.
Ahora lo que tengo que hacer es poner empeño en la recuperación, para que sea lo más pronto y me volveré una master en las muletas, qué otra cosa me queda...


jueves, 14 de febrero de 2013

Todo pasa.

Si, todo pasa muy rápido, en un segundo te puede cambiar la vida.
Escuchas a los demás cuando te cuentan una historia de su vida y te pueden dejar con la boca abierta con tantas verdades o mentiras, todo dependiendo del crsital con que se miren.
Noticias de todo tipo, de gente cercana o de gente que nunca hemos visto. A veces se siente miedo porque puedes ser tu la próxima víctima de tanta violencia, pero no puedes vivir con el miedo encima, tienes que vivir con todo lo que pasa a tu alrededor, porque tienes que seguir adelante a pesar de todo y a pesar de tantos cambios que se van presentando.
Se me ocurrió de repente todo y nada a la vez, se acumulan las ideas, quieren tomar forma, y se van desplazando con estas letras que se van plasmando en la hoja en blanco.
Hay que ser felices, hay que ser optimistas, no tiene caso perderse en el tiempo con tantas tristezas, porque todo pasa.